¡¡ El embarazo es una cuestión de espacio!!
Durante el embarazo se producen grandes cambios estructurales, emocionales y hormonales en el cuerpo de la futura mamá para hacerle espacio al bebé para que crezca y se desarrolle correctamente.
Durante este proceso los órganos de la mamá se amoldarán, y la columna y la pelvis, irán modificando su biomecánica de manera progresiva, para adaptarse a los cambios requeridos durante el embarazo, como la variación del centro de gravedad, la subida del diafragma, la adaptación la caja torácica, la acentuación de l
a lordosis lumbar… y estos cambios ¡¡no deben doler!!

Sin olvidarnos de que gran parte estos cambios, son para preparar el cuerpo y más concretamente la pelvis de cara al parto.
Las molestias que aparecen durante el embarazo, simplemente son el resultado de una mala ad
aptación del cuerpo y en concreto de la columna, a los cambios anteriormente comentados, sien
do frecuente la aparición de molestias como: ciática, lumbalgias, reflujos, dolores de cabeza, sensación de ahogo, molestias costales, las famosas pubalgias… o bien, que se agudicen molestias de las que se padecían previamente.
Aunque sea común tener molestias durante el embarazo, no significa que sea lo normal, y no debería ser así.
Además de la columna, es importante resaltar el papel fundamental de la pelvis, ella alberga el útero y la bolsa de líquido donde ocurrirá la magia.
De tal manera que cualquier distorsión o rotación en la pelvis de la mamá, también tendrá repercusión en el abdomen, creando presiones y limitando el espacio donde se desarrollará el bebé.
Durante el parto, la pelvis será la gran protagonista. Esta pasará por muchos
procesos, hasta crear el canal del parto, el cual será el primer molde por el que pasará el cráneo del bebe.
Por ello, es fundamental que este canal sea simétrico (como ya vimos en el artículo de plagiocefalia) ya que esta simetría será determinante para el cráneo del bebé.
Durante el embarazo, hay varias cosas que podemos hacer para tener una pelvis equilibrada y móvil, como:
- Cuidado Quiropráctico durante el embarazo, ayuda a la madre a adaptarse correctamente a los cambios biomecánicos de la columna, aliviar molestias, favorecer la correcta posición fetal y preparar la pelvis de cara al parto, aportándole movilidad y flexibilidad.
- Movimiento, ejercicio de columna y pelvis durante el embarazo. Cada vez hay más evidencia de la importancia del ejercicio físico y de una vida activa, como prevención de enfermedades gestacionales, aumento de probabilidad de parto exitoso, mejor recuperación postparto…
Cuando estamos sentadas, la zona del cuerpo que más bloqueamos es la pelvis, y recordar que la necesitamos flexible y móvil de cara al parto. En caso de necesitar pasar tiempo sentada, te recomendamos que sustituyas tu silla por una pelota de pilates, bloqueará mucho menos tu pelvis.
- Conciencia pélvica, mueve tu pelvis, escucha y conecta contigo misma y con tu bebé. Dedícate un ratito todos los días y experimenta sensaciones, presta atención a los movimientos donde tu pelvis se mueve libremente y los movimientos donde se encuentra más bloqueada.
Por lo tanto, si estás embarazada o planeas estarlo, asegúrate de tener una columna y pelvis móvil y flexible, tanto tú como tu bebé, estaréis mucho más cómodos.
En Carrillo Quiropráctica, concebimos el embarazo como una etapa única de creación y conexión, todas las embarazadas deberían encontrase bien para disfrutar plenamente de esta etapa, además entendemos que la verdadera prevención comienza en las etapas tempranas de los niños, y no hay etapa más temprana que la gestación.
¡¡Busca encontrarte bien!!
Estaremos encantados de ayudarte.
